Observatorio de Nutrición Materno Infantil - 7 de dic de 2020 - 5 Min. de lectura

Condiciones biológicas ideales para un embarazo exitoso

Actualizado: ene 26

La Organización Mundial de la Salud (OMS) define al embarazo, o gestación, como los nueve meses durante los cuales el feto se desarrolla en el útero de la mujer.

Es una etapa que marca la vida de una mujer pasando por diversos cambios fisiológicos y psicológicos. Existe un crecimiento del útero, aumento de los pechos y del volumen sanguíneo, que puede provocar anemia fisiológica del embarazo. De igual manera, existe una ganancia gradual de peso, incrementa la frecuencia cardíaca y se presentan cambios en los aparatos respiratorio, urinario, digestivo y sistema musculoesquelético. Aunado a lo anterior, el crecimiento del útero y los cambios hormonales son responsables de la mayoría de los síntomas presentes durante la gestación. Es ideal un control inmediato en la mujer embarazada para garantizar un buen estado de salud sin generar complicaciones (1).

 

Durante los nueve meses de embarazo la mujer cursa cambios anatómicos, fisiológicos y psicológicos.

 

 

La intervención nutricional es esencial para brindar una alimentación saludable, ya que se requiere de una mayor ingesta de energía, proteína, vitaminas y minerales para satisfacer las necesidades nutricionales de la madre y el producto. Así mismo debe suplementarse ácido fólico, yodo y hierro en caso de ser necesarios. Por lo tanto, la OMS recomienda brindar asesorías sobre la importancia de una alimentación saludable y actividad física durante esta etapa de la vida, para que se mantengan sanas y no incremente excesivamente su peso (2).

 

La intervención nutricional es esencial para cubrir los requerimientos del feto y la madre.

 

Maduración de órganos y sistemas

Durante la adolescencia, en las mujeres existen cambios en la composición corporal como aumento de la estatura y desarrollo de características sexuales, como logro de la fertilidad y desarrollo de los senos (3). Existe una maduración del cuerpo por los cambios hormonales conduciendo a cambios drásticos en la composición corporal. Aumentan las hormonas sexuales puberales y de crecimiento, las cuales son responsables del crecimiento esquelético y maduración sexual, el volumen sanguíneo se extiende y diversos órganos como el corazón, pulmones, hígado, cerebro y riñones aumentan su tamaño. Debido a estos cambios se requiere proporcionar una adecuada nutrición en la adolescencia (4).

 

La adolescencia (10-19 años) es una periodo crítico para la maduración de órganos y sistemas.

 

Menarca

La adolescencia es una etapa de la vida que va de los 10 a los 19 años de edad. En este lapso existen varios cambios en el cuerpo de las mujeres como la aparición de la menarca, o primera menstruación; su aparición se relaciona con factores genéticos y ambientales (6), entre los cuales están: el estado de salud, alimentación, edad, raza, etnia (7), presencia de obesidad, así como factores psicológicos. Al existir diversos factores relacionados con la menarca, no se puede determinar una edad exacta de inicio, por lo tanto, se ha optado por un promedio: 12.2 años en niñas mexicanas-americanas (8). La menarca da inicio a la edad reproductiva biológica de la mujer, pero no necesariamente está preparada social y psicológicamente para la gestación.

 

No existe edad exacta para la aparición de la menarca, el promedio es de 12.2 años.

 

Edad cronológica ideal para un embarazo

La edad ideal para la gestación ha sido considerada entre los 20 y 29 años de edad, ya que se han observado mejores resultados durante el embarazo tanto en la madre como en el producto (9). También se ha considerado estadísticamente que la edad ideal es de los 18 a los 35 años de edad, debido a que durante este periodo existe una mayor fertilidad. En las últimas décadas se ha observado que en países desarrollados las mujeres buscan un mayor crecimiento y desarrollo personal y aplazan el momento del embarazo por causas profesionales, culturales o sociales. Embarazos a partir de los 40 años de edad pueden presentar algunas complicaciones como mortalidad materna, enfermedad hipertensiva del embarazo, diabetes gestacional, ruptura prematura de membranas, abortos espontáneos entre otras, si no se tiene un buen control (10). Por lo tanto, no existe un tiempo ideal para la gestación, pero si se deben de tener en cuenta diversos aspectos de la mujer antes de la concepción, como: tener la edad adecuada, buenas condiciones de vida, buen estado de salud, estabilidad económica, entre otras (11).

 

La edad ideal para un embarazo es de 18 a 35 años de edad, con mejores resultados entre los 20-29 años.

 

Consecuencias de un embarazo temprano

La adolescencia es una etapa que indica el término de la infancia y comienzo de la edad adulta, donde existe un periodo rápido de crecimiento. Se presentan cambios fisiológicos, sexuales, neurológicos y de comportamiento, donde se adoptan roles y responsabilidades. Actualmente es frecuente el embarazo en esta etapa, considerándose un problema de salud pública (12). Un embarazo en la adolescencia, antes de completar el desarrollo físico, se asoció con mayor riesgo de complicaciones durante el embarazo ya que el cuerpo no tiene la madurez adecuada para la concepción. Entre las complicaciones maternas se encuentran: aborto, hipertensión inducida por el embarazo, o preeclampsia, síndrome hemorrágico, ruptura prematura de membranas e infección urinaria. Mientras que en los neonatos son: parto prematuro, muerte prematura durante el parto, retraso del crecimiento intrauterino y bajo peso al nacer (13).

 

Las adolescentes no han completado su desarrollo físico; un embarazo se asocia con mayores complicaciones durante esta etapa.

 

La fertilidad en adolescentes de países de bajos ingresos es tres veces mayor por factores contextuales, entre los cuales se encuentran: pobreza, falta de educación, poca oportunidad de empleo, abuso, embarazos no planeados, ausencia de autonomía o apoyo. Así mismo se ha demostrado que las adolescentes pueden continuar con su crecimiento durante la gestación siempre y cuando su nutrición sea adecuada, pero, por otra parte, también se puede presentar una limitación de su crecimiento (4). Por lo tanto, un embarazo durante la adolescencia conlleva diversas consecuencias que pueden afectar el estado de salud del producto y de la madre, además de la limitación de un crecimiento adecuado. Aunado a lo anterior un factor importante a considerar es que durante la adolescencia existe un mayor riesgo de complicaciones a causa de un control del embarazo tardío, ya que un 40 % de las gestantes adolescentes comienzan con un control hasta el segundo trimestre (14).

 

La intervención nutricional desde el primer trimestre es indispensable para menor riesgo de complicaciones y crecimiento correcto.

 

 

Referencias:

 

  1. Instituto nacional de gestión sanitaria. Guía de cuidados en el embarazo. Ceuta: INGASA; 2011. p. 9, 25-7.
  2. Organización Mundial de la Salud. Recomendaciones de la OMS sobre atención prenatal para una experiencia positiva del embarazo. Organización mundial de la salud; 2018. p. 14-5.
  3. Abreu AP, Kaiser UB. Pubertal development and regulation. Lancet dbt endocrinol. 2016;4(3):254-64.
  4. Das JK, Salam RA, Thormburg KL, Prentice MA, Campisi S, Lassi ZS, et al. Nutrition in adolescents: physiology, metabolism, and nutritional needs. Ann NY Acad Sci. 2017;1393(1):21-33.
  5. Güemes HM, Gonzáles FM, Hidalgo VM. Pubertad y adolescencia. Med adolscntes. 2017;5(1):7-22.
  6. Pérez PS, Huamán SY, Pinto IT, Rodríguez AN. Menarquia temprana como factor de riesgo de preeclampsia, hospital regional docente las mercedes, Chiclayo. Ciencias Médicas y Salud Global. 2019;2(1):40-8.
  7. Biro MF, Pajak MS, Wolff SM, Greenspan CL, Kushi HL, Teitelbaum LS. Age of Menarch in a Longitudinal US Cohort. Pediatr Adolesc Gynecol. 2018;31(1):339-45.
  8. Rubinstein AV, Rahman G, Ocampo DC. Presetación de la menarca en madres e hijas. ¿Existe un adelanto?. Acta Pediatr Mex. 2017;38(4):219-27.
  9. Cahaco EE, Bergamo MA, Lippi MA, Coelho LG. Perinatal outcomes in women over 40 years of age compared to those of other gestations. Einstein.
  10. Macías VH, Hernández MA, Leboreiro IJ, Zapata BI, Bronstein BA. Edad materna avanzada como factor de riesgo perinatal y del recién nacido. Medigraphic. 2018;16(2): 125-32.
  11. Soriano OK, Carballo ME, Roque SA, Durán ML, Kably AA. Percepción de la fertilidad en mujeres en edad reproductiva, según su edad. Ginecol Obstet Méx.
  12. Flores VM, Nava CG, Arenas ML. Embarazo en la adolescencia en una región en México: un problema de Salud Pública. Salud pública. 2017;19(3):374-8.
  13. Azevedo FW, Diniz BM, Borges VS, Ricarte ML, Evangelista BC. Complications in adolescent pregnancy: systematic review of the literatura. Einstein. 2015;13(4):618-26.
  14. Robaina CJ, Hernández GF, Ruiz GL. Correct considerations concerning pregnancy in adolescence. Méd Pinareña.

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