El reto de enseñar en la era digital
Por Eva Becerril
Fotografía: Carlos Martínez y especial
Hace apenas unos años, una clase comenzaba frente a un pizarrón y terminaba cuando sonaba el timbre; ahora, una lección puede permanecer disponible las 24 horas, llegar a multitudes y reproducirse desde un teléfono celular. La tecnología transformó la educación, pero no necesariamente la forma de transmitir el conocimiento.
Para la profesora investigadora de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), Guadalupe López Rodríguez, el mayor desafío de la virtualidad no consiste en aprender a usar entornos informáticos, sino en replantear las estrategias pedagógicas de quienes fueron formados bajo un modelo tradicional y ahora instruyen a generaciones que nacieron en un ambiente interconectado.
Encuentro generacional
Guadalupe López Rodríguez, profesora investigadora de la UAEH, comparte su visión sobre la docencia virtual.
La científica del Área Académica de Nutrición, quien compartió su trayectoria como docente presencial y a distancia, consideró que existe un choque generacional inevitable. Mientras muchos catedráticos crecieron con clases magistrales, pizarrones y máquinas de escribir, los estudiantes actuales consumen información de manera inmediata y esperan contenidos ágiles e interactivos. “Queremos cambiar de escenario, pero seguir dando la misma cátedra”, manifestó.
Desde su perspectiva, intentar que profesores con décadas de trayectoria alcancen el mismo dominio tecnológico que los llamados nativos digitales no es la solución. En cambio, propone unir capacidades: que los académicos aporten su bagaje pedagógico y disciplinar, mientras que las nuevas generaciones aprovechan las herramientas cibernéticas para crear novedosas formas de asimilación.
La experta consideró que la pandemia de COVID-19 aceleró esta transformación. Lo que comenzó como una alternativa para mantener las actividades durante la emergencia sanitaria terminó por consolidarse como una vía para capacitar a un sinfín de individuos sin limitantes espaciales o temporales.
Experiencias de docencia virtual
El A, B, C, D, E de la nutrición: Evaluación integral para el cuidado de la salud en el primer nivel, curso en el que participó recientemente la investigadora.
Este aprendizaje quedó reflejado en el programa virtual El A, B, C, D, E de la nutrición: Evaluación integral para el cuidado de la salud en el primer nivel, un recurso desarrollado para fortalecer y actualizar los conocimientos del personal sanitario en materia de alimentación, desde la etapa del embarazo hasta la adultez.
En este esfuerzo interinstitucional participaron los investigadores de la UAEH Óscar Galván Venecia, Guadalupe López Rodríguez, Marcos Galván Venecia, Jhazmín Hernández Cabrera y Celina Ramírez, en colaboración con especialistas del Instituto Nacional de Salud Pública (INSP), el Instituto Nacional de Perinatología (INPer), el Hospital Infantil de México Federico Gómez (HIMFG), el Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán (INCMNSZ), el Instituto Nacional de Geriatría (Inger) y el Instituto Nacional de Psiquiatría Ramón de la Fuente Muñiz (INPRFM).
La capacitación, alojada en el portal del Sistema Educativo de Salud para el Bienestar (SiESABI) del IMSS-Bienestar, tiene una duración de ocho horas, cuenta con valor curricular y está abierta a cualquier profesional interesado en fortalecer sus competencias, sin importar la institución a la que pertenezca.
Los académicos de la casa de estudios hidalguense colaboraron en los temas relacionados con el soporte nutricional de los recién nacidos y sus madres, además de aportar al módulo dedicado al cuidado de mujeres gestantes.
El alcance de la red
El impacto del proyecto superó las expectativas. Al revisar recientemente el sistema, López Rodríguez encontró que 19 999 usuarios se habían inscrito. La cifra refleja el enorme potencial de los medios electrónicos para llevar conocimiento especializado a una escala masiva.
Además del personal del IMSS-Bienestar, las sesiones han sido tomadas por estudiantes universitarios, médicos del sector privado y trabajadores de otras dependencias, gracias a que el sitio permite el acceso abierto.
Para la investigadora, este logro demuestra que un espacio en línea puede multiplicar la trascendencia de la labor académica. Mientras un taller presencial suele llegar a unas cuantas decenas de asistentes, un curso remoto tiene la capacidad de instruir a miles de personas de manera simultánea.
Esta iniciativa representa la primera fase de un plan formativo más amplio, el cual contempla el desarrollo de nuevos materiales didácticos, guías regionales y estrategias dirigidas a optimizar la atención médica de primer contacto en todo el país.
Para López Rodríguez, el futuro educativo no dependerá únicamente de incorporar innovaciones técnicas, sino de lograr que la sabiduría pedagógica de los docentes dialogue con la creatividad y las destrezas de las nuevas generaciones. Solo así, concluyó, será posible construir un modelo capaz de responder a los desafíos de una sociedad en constante evolución.