Este libro lo leerán un 70% mujeres y un 30% hombres; en cambio en videos porno las cifras se invierten. Está escrito para otorgar a las mujeres autoconocimiento sobre su propia sexualidad, una invitación a la exploración, la reflexión y el gozo. Como decía Octavio Paz: “No hay placer sin liberación femenina”. Y no lo habrá mientras el enfoque sea falocentista y la pornografía se centre en lo masculino, pintando una realidad que no existe de cuerpos perfectos, elasticidad increíble, penes siempre enormes con abundancia de líquido espermático y tiempos eternos. Todo ello aleja a la mujer del placer, porque en la mujer queda excluida la vulva, se vuelve pasiva puesto que es silenciada, y entonces queda callada, desconocida y a veces desaparecida. Al hombre también le afecta negativamente porque se compara con modelos irreales.
Es la mujer en primera instancia la que debe acercarse a su cuerpo, a su genitalidad y desde ahi aceptarse.
Tiene que afrontar una historia cultural que está llena de prejuicios desde que nace. Al conocer de los puntos de placer y sus zonas erógenos, se crea una sexualidad sana, libre de prejuicios, que fomenta la creatividad y abre caminos para tomar iniciativas, porque es verdad: la vagina y la vulva tienen una clara relación con el cerebro. Acerca a tu pareja, háblale de tu sentir, y se abrirán de par en par las puertas del erotismo.
Entre piernas es un libro para conocernos y gozarnos, hoy lo pongo en tus manos.