En Dragón en llamas, Diego Alejandro Sosa Tang construye un poemario íntimo y evocador en el que la herencia, la cocina y la memoria familiar se entrelazan como ingredientes de una receta emocional. A través del recuerdo de su padre y de los aromas que emergen de la comida cantonesa —preparada en cocinas familiares o restaurantes como el mítico Cui Yuan de Pachuca—, el autor explora la identidad, el mestizaje y el rito cotidiano del alimento como puente entre generaciones.
Cada poema es una puerta a la tradición oral y culinaria, donde los cuchillos, los woks, el arroz y las brasas se convierten en metáforas del arraigo y la transformación. El "dragón" del título arde no sólo en los fuegos de la cocina, sino también en la intensidad de una memoria que se resiste a apagarse.
Este libro no es sólo un homenaje a una cultura híbrida y a un padre ausente, sino también una celebración de los pequeños gestos que alimentan la vida: preparar un platillo, compartir una mesa, escribir desde el corazón.